Chubut perdió más de 14.000 empleos formales en 28 meses

Un informe de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco reveló una caída del 14% en el empleo privado registrado. El petróleo, el comercio y las pequeñas empresas aparecen entre los sectores más afectados.

La situación laboral de Chubut atraviesa uno de sus momentos más delicados. Un informe del Observatorio de Economía de la Patagonia Sur, dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, reveló que la provincia perdió aproximadamente 14.100 empleos privados registrados durante los últimos 28 meses.

La comparación comprende el período transcurrido entre diciembre de 2023 y abril de 2026. En ese lapso, la cantidad de puestos laborales formales del sector privado se redujo un 14%.

En enero de 2024, Chubut contabilizaba aproximadamente 100.800 trabajadores privados registrados. Al finalizar abril de 2026, esa cifra había descendido hasta los 86.400 puestos.

La contracción interanual fue del 7,1%, con efectos visibles en actividades centrales para la economía provincial, como los servicios petroleros, el comercio, la industria y las pequeñas y medianas empresas.

El deterioro se extiende por toda la Patagonia Sur. Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego perdieron conjuntamente alrededor de 30.500 empleos privados formales. Santa Cruz sufrió una reducción del 17% desde diciembre de 2023, mientras que Tierra del Fuego experimentó una caída superior al 20% respecto de su mayor registro histórico.

El escenario resulta especialmente preocupante para las localidades vinculadas con la Cuenca del Golfo San Jorge. Sarmiento depende, directa e indirectamente, de la actividad petrolera desarrollada en la región.

Una reducción en los equipos, los contratos o las inversiones termina repercutiendo sobre el transporte, los alojamientos, la gastronomía, los comercios y los servicios profesionales.

La pérdida de un empleo petrolero no queda limitada al trabajador y su familia. También disminuye el consumo y afecta a una extensa cadena de actividades locales.

Los datos plantean una contradicción que deberá ser explicada por las autoridades: mientras se anuncian inversiones millonarias y proyectos destinados a sostener la producción petrolera, la cantidad de trabajadores registrados continúa descendiendo.

La discusión no puede quedar limitada a las cifras provinciales. Sarmiento necesita conocer cuántos empleos perdió su área de influencia, qué empresas redujeron personal y qué medidas serán implementadas para evitar nuevas desvinculaciones.

El informe universitario aporta una señal concreta: la recuperación productiva solamente podrá considerarse real cuando también se traduzca en empleo registrado, estabilidad laboral y movimiento económico para las comunidades de la región.