Aumenta la preocupación por el abandono y los ataques de perros en Sarmiento: “La gente los considera descartables”

La problemática de los animales sueltos, la falta de tenencia responsable y los reiterados episodios de violencia urbana en Sarmiento sumaron un nuevo capítulo tras un reciente ataque a un vecino. En este contexto, la referente y activista animalista María del Valle Rivero rompió el silencio para visibilizar la grave situación que atraviesa la localidad y el arduo trabajo independiente que lleva adelante.

Rivero, quien reside en la ciudad desde hace 13 años y cuenta con una trayectoria de más de 12 años en la protección animal, expuso las deficiencias del sistema actual, la inacción política y la falta de conciencia comunitaria.

Una labor a pulmón y sin respaldo institucional A pesar de la magnitud de la problemática, la activista remarcó que realiza sus tareas de asistencia de forma independiente junto a dos colaboradoras, sustentando los elevados costos veterinarios, traslados y alimentos mediante recursos propios o colectas esporádicas.

  • Ordenanzas incumplidas e indiferencia política: Señaló con firmeza que las normativas vigentes no se cumplen en la práctica. Además, remarcó que ni los concejales ni las autoridades del Poder Ejecutivo Municipal se han puesto en contacto con los grupos proteccionistas para trabajar en conjunto o consultar sus experiencias al momento de redactar y crear las ordenanzas locales.
  • Falta de seguimiento estatal: “Se necesita más información, hacer cumplir la ordenanza y, sobre todo, un seguimiento estricto de los casos e intervenciones”, indicó Rivero, criticando la entrega de animales en adopción sin un control posterior de sus condiciones de vida.
  • Costos inalcanzables: Explicó que las intervenciones de urgencia, como suturas o cirugías por fracturas, pueden superar ampliamente los $100.000 y $600.000 pesos respectivamente, montos difíciles de afrontar de manera particular.

Castraciones, abandono y el basural como depósito Pese a las campañas de castración vigentes, la referente advirtió que el número de animales en la vía pública no disminuye debido a la constante aparición de camadas no deseadas y al abandono sistemático.

  • Población en aumento: La falta de conciencia lleva a que perras sin castrar paran camadas de hasta 12 cachorros que terminan en la calle o en el basural municipal.
  • Abandono por mudanzas: Rivero confirmó un incremento en los casos de familias que dejan a sus mascotas a la deriva al mudarse o retirarse de la zona por motivos laborales.
  • Uso de veneno: Denunció que ante el cansancio o la molestia por la presencia de jaurías, en diversos sectores de la ciudad se recurre al envenenamiento masivo de animales.

El desafío de reeducar a la comunidad Para la proteccionista, la solución definitiva no radica únicamente en la aplicación de sanciones o multas —las cuales asegura que aún no se aplican de manera efectiva—, sino en un cambio cultural profundo.

“Primero hay que educar y reeducar a las personas sobre lo que significa la tenencia responsable. Para la mayoría de la gente, los perros son descartables: si genera un gasto o ya no sirve, lo dejan en la calle”, concluyó.